La necesidad

Cuando te encuentras en un pun5o en tu vida en que no sabes hacia donde tienes que moverte, empiezas a desesperarte, primero en tu casa dando vueltas a la cama, entrando y saliendo de ella como si eso fuera a provocar ese milagro que añoras y que nunca llega. Des pues de un tiempo empieza la ansiedad y al principio se vive solo como una angustia en la que parece como si el aire te faltara. Asomas la cabeza por la ventana o te sales a la puerta de la cochera el frío y el aire parece co o que. Te dan las fuerzas necesarias para seguir luchando. Pasa el tiempo y nada cambia. Los esfuerzos son cada vez mayores y los desvelos también. Llega un momento en que las pulsaciones de tu corazón aumentan a un punto que se hace insoportable, tanto que tienes que salir corriendo y en ese avanzar a todo lo que tus piernas y tu cuerpo dan, parece que vas encontrando la calma. Se acelera el corazón y como esta mas o menos al mismo ritmo que la respiración, no te planteas como esta el resto del cuerpo. Simplemente haces una asociación de ideas y ves como lógico y normal el que ambas partes de tu cuerpo, pulmones y corazón, estén muy aceleradas pues llevas mas de media hora corriendo como si la vida y tu futuro te fueran en ello. 

En este punto buscas alternativas a todo lo que haces desde que te levantas y en lo primero que piensas es en todo lo que desde pequeño te han enseñado. Como procedo de una familia muy católica comienzo a rezar de manera indiscriminada cantidad de oraciones que al principio las vives como necesarias y después de un tiempo pasan a ser repetitivas y si sentido. 

Soy muy analítico y mi cabeza nunca para de dar vueltas, con lo que empece a concentrarme mas en las palabras que decía que en la pura repetición de todas esas frases que no me llevaban a ningún sitio. Me di cuenta de que todas esas oraciones podían ser muy útiles para muchísimas personas, mas este no era mi caso. Sobretodo por que en la repetición de esas palabras no encontraba yo ningún sentido y no podía ponerle sentimientos a oraciones compuestas por alguien de una época muy diferente a la mía y que su contexto socio cultural no tenia nada que ver con el mío.

Fue ahí cuando decidí estudiar a las personas que habían escritos oraciones, que para la mayoría de los humanos eran impactantes y que dichas con una supuesta fe obraban milagros. Siguiendo la vida de estas personas y estudiando su comportamiento, pude conocer mucho mejor lo que les llevo a tener ese contacto tan especial con Dios y a crear esas oraciones.

Sin menospreciar el valor que la iglesia y el mundo les dan. Tome la decisión de impregnarme de la energía y motivación que les llevaron a crear todas esas oraciones textos que durante siglos han echo posible que comunidades enteras hayan sobrevivido  a tremendos envites que el resto de la sociedad les ha propinado.

Comencé a encontrar mi peculiar forma de hacer oración que luego se fue transformando mas en meditación. Para mi fue oración el tiempo en que mis miedos y necesidades las hablaba unas veces de forma mental y otras de forma verbal. Paso a ser meditación cuando comprendí que mis miedos y necesidades si los transformaba en amor eran escuchados mucho mas rápido y entonces dedicaba mi tiempo solo a escuchar, de ahí que lo llame meditación. Es en el silencio y en la escucha paciente donde empece a comprender y a encontrar la solución a todos mis conflictos. Comenzaron como por arte de magia a moverse las energías a mi alrededor y empezaron a aparecer personas que conectaban con aquello que yo hacia y que quería comunicar.

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