Hoy me quiero centrar en la cantidad de veces que dejamos de valorar aquellas pequeñas cosas que logramos. Nos enfocamos en la, gran meta, que la mayoría de las veces es la gran preocupación y nos damos cuenta de los pequeños logros que cada día vamos obteniendo y que nos acercan a ese final que tanto deseamos. ¿Cuantas veces te festejas por esos pequeños logros de cada día?
Esto tendría que ser una parte fundamental del ritual de cada día. Al igual que después de cada comida nos lavamos los dientes, o las manos antes de comer. El festejar esos pequeños logros que obtenemos cada día tendría que ser uno de nuestros momentos importantes. Muchas veces terminamos el día y sentimos que ha sido uno mas en nuestro caminar, sin darnos cuenta de que el simple echo de haber podido terminar un día mas, tener un alimento que llevarnos a la boca y una cama donde dar descanso a nuestro cuerpo es un logro importantísimo. Si nos fijamos en los noticieros cuantas veces miles de personas se levantan teniéndolo todo y después de un evento fruto de la naturaleza del planeta, al llegar la noche no tienen nada.
El otro día viendo un documental sobre los tornados, aparece una población que fue arrasada y cantidad de personas lloraban por todo lo que habían perdido. El periodista se acerca a un señor de unos 80 años y le preguntan, ¿como se siente? a lo que el hombre contesta, feliz pues tengo un día mas de vida. Todas estas cosas que he perdido simplemente eran cosas materiales y esas se pueden recuperar.
Cuando festejas tu vida. Cuando te festejas a ti mismo cada día por aquellas pequeñas cosas que vas logrando, toda tu energía se expande y el universo se pone de tu lado para darte ese empujón que necesitas.
El universo al igual que Dios se alimentan del agradecimiento. Cuanto mas agradeces, por cualquier cosa que te suceda, incluso la mas insignificante, todo se va a multiplicar ya que Dios y el universo quieren mas agradecimiento.
Muchas veces nos gustaría poder hacer milagros y mas cuando fijándonos en la Biblia vemos que Jesus nos dice que igual que el lo hizo lo podemos hacer nosotros. En Juan 14,12 nos dice: “todo el que cree en mi, podrá hacer lo mismo que yo hago” creemos en Jesus y a veces con una gran fe y nos cuesta muchísimos hacer milagros.
Aquí hay un detalle en el que tenemos que fijarnos mucho. Jesus antes de hacer un milagro o incluso de bendecir los alimentos. Elevaba los ojos al cielo y daba gracias.
La clave mas importante para hacer milagros es el agradecimiento. Con el nos ponemos en las manos del creador, convirtiéndonos en cocreadores con el y es ahí sonde sucede el milagro. No es solo la humildad de sabernos instrumentos de Dios, es el agradecimiento de saber que el nos utiliza para su mayor gloria y la nuestra.
Fuimos hechos a su imagen y semejanza. Y aquí cometemos unos de nuestros mayores errores y es imaginarnos a Dios con cuerpo de humano. Dios es energía pura y nosotros también somos energía pura. Cuando te haces consciente de esta realidad, te es mucho mas fácil encontrar la energía que te llevara a conseguir tus logros. Es por eso que las emociones, los sentimientos, pensamientos y juicios, bloquean la energía e impiden nuestro crecimiento. Cuando una persona o cosa con la que interactuas te genera un pensamiento, sentimiento, emoción o juicio, tienes que preguntar ¿a quien le pertenece esto? Ya que así es la única manera de poder seguir la energía que te llevara a conseguir tus metas.
Si ya diste un primer paso antes de hacer esta pregunta, pues tus juicios, pensamientos, emociones, o sentimientos te llevaron a hacerlo, tienes otras poderosas herramientas de Access.
¿Que es esto? ¿Lo puedo cambiar? Y si lo puedo cambiar ¿como lo cambio?
Si te das cuenta con estas, herramientas estas generando un mundo infinito de posibilidades, ya que estas preguntas la puedes repetir tantas veces como necesites hasta encontrar la energía que te va a llevar a lograr aquello que deseas.
Ponte hoy como tarea el festejarte en cada pequeño logro que tengas. Al terminar el día agradece. Agradece por cada cosa que tienes, empezando pro todo aquello que recibes cada día y se te da de forma gratuita, como el aire que respiras……etc.