Inquietud

Hoy me levante con el pendiente de como recuperar cosas que siento que me pertenecen y deje olvidadas en el pasado.

Cuando actuamos de forma instintiva sin pensar las cosas movidos en muchas ocasiones por la rabia o el enojo, nos dejamos cosas en el camino que con el tiempo se van quedando en el olvido. Luego el universo pone orden y nos lo recuerda y es en ese momento en el que me encuentro y me debato para encontrar las palabras o el momento y tal vez la energía necesaria para recuperarlas. 

Es ahí cundo me pregunto que tan importantes son en realidad que en un momento de mi vida fui capaz de soltarlas in pensar en ellas y ahora si to la necesidad imperiosa de recuperarlas. 

Aquí podemos utilizar otra herramienta de Access y es la pregunta. ¿A quien le pertenece esto? Queremos tener la seguridad de que es a nosotros a quien le pertenece en este momento la necesidad de recuperar esas cosas, y que no es a nada ni a nadie mas a quien le pertenece eso. Llegados a este punto y utilizando la herramienta de ligero y pesado, nos vamos a responder a esta pregunta con lo siguiente: ¿Es mío? ¿Es de alguien mas? ¿Es de algo mas? Y en cualquiera de estas preguntas vamos a tomar una respiración profunda al hacerla y al soltar el aire nos vamos a dar cuenta de en cuL de ellas se siente ligero. Si es en ¿Es mío? Tendremos que seguir esa energía para encontrar la forma de continuar con la acción. Si es ¿Es de alguien mas? Aquí simplemente se lo vamos a regresar a quien le pertenezca y no tenemos que saber de quien es. Simplemente lo regresamos en partículas de consciencia a quien le pertenezca. Si se siente ligero en ¿Es de algo mas? Eso nos esta hablando de que le pertenece a la tierra ya que cuando el planeta necesita de nuestra contribución nos lo va a mostrar en forma de incomodidad par nuestro cuerpo, puede ser de forma psicológica o de forma física a través de un pequeño dolor o molestia en nuestro cuerpo. Aquí se lo vamos a regresar al planeta recitando la combinación de números 1,2,3 y después soltamos la energía acumulada con una sacudida de nuestros brazos y manos hacia el suelo. 1,2,3 es la frecuencia de la tierra y con ello le regresamos eso que nos pertenece. Así lograremos tener claridad en esa decisión que queremos tomar, y que en este momento pensamos que es nuestra. Logrando un equilibrio tanto para nosotros como para todos los demás.

Cuando llevas esto a la oración te das cuenta de que estas haciendo una oración sincera. Una oración que no esta siendo guiada por el capricho del momento o por el imperioso impulso de obtener algo que en realidad no necesitamos.

Cuantas veces pedimos cosas que simplemente ya tenemos y no hemos sido capaces de ver. Ante una necesidad recurrimos a la oración sin antes ver o preguntar ¿A quien le pertenece esto? Si de verdad es algo que nos pertenece a nosotros obtendremos una rápida respuesta e incluso una rápida salida a ese conflicto o preocupación que nos aqueja. Hemos de saber que para todo lo que pedimos Dios solo tiene una respuesta y esta siempre es “SI”. Preocupados e incluso hasta obsesionados pensamos en muchas ocasiones que no estamos obteniendo lo que pedimos o que Dios nos esta dando otra cosa pues hemos echo algo malo y por eso nos esta castigando. Dios no castiga, somos nosotros los que nos castigamos cuando elegimos desde la inconsciencia. Con las preguntas podemos ir moviéndonos de un lugar a otro simplemente siguiendo la energía y descubriendo todo aquello que se nos abre a nuestro paso. 

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